Una receta (súper fácil) para unos panellets ¡buenísimos!

Una receta (súper fácil) para unos panellets ¡buenísimos!

Venga, ¡que ya se acerca la Castañada! En casa lo celebramos todo, pero aún nos resistimos al Halloween, Que seguro que los niños acaban imponiendo sus preferencias y tocará comer castañas disfrazados de monstruos o vampiros sanguinarios, estoy convencida. Pero, mientras tanto, seguiremos las tradiciones de siempre con una buena cena, comiendo castañas y panellets de postre. Y por eso hoy os traigo la receta para hacer unos panellets muy buenos, súper sencillos y aptos para todos (¡sin gluten, sin lactosa y sin huevo!). Además es ideal para que los pequeños de la casa participen en prepararlos. ¿Os animáis?

Los ingredientes que necesitaremos son:

  • 100 gramos de azúcar. Mejor si es azúcar glas para evitar el “crec crec”, pero no hay ningún problema en utilizar azúcar blanco o moreno. Eso sí, si utilizáis azúcar moreno y os gusta el dulce, mejor poned un poco más.
  • 100 gramos de almendra molida.
  • 100 gramos de piñones.
  • Una patata o boniato pequeños (de unos 120-150 gramos)

Y ya está, poco ¿verdad? Con estas cantidades salen unos 12 panellets. Si queréis más, pues calculad las proporciones, ningún problema.

¡Y empezamos!

Lo primero que tendremos que hacer es hervir la patata o el boniato sin pelar, hasta que quede muy blando. Cuando esté cocido, lo pelamos y lo mezclamos con el azúcar y la almendra. Yo recomiendo ir añadiendo los trozos de patata o boniato poco a poco, comprobando cómo va quedando la masa (que ahora ya le podemos llamar mazapán). Tenemos que conseguir que no sea una masa pegajosa, pero si ya habéis añadido toda la patata o el boniato y aún véis que queda seca, podéis añadir un poco de agua para terminar de ligarla. Tendrá un aspecto similar a este:

Dejamos reposar unos 30 minutos en la nevera, de esta forma nos será más fácil de trabajar.

¡Y ya podemos ir haciendo los panellets! Será tan fácil como hacer bolitas, el tamaño al gusto (pero no os paséis, ¡que no parezcan pelotas de tenis!) Y luego ir rebozándolas con piñones. Yo lo que hago es hacer una primera pasada de la bolita de masa en un tazón de piñones y luego ir rellenando los huecos que quedan poco a poco, piñón a piñón. Que además de buenos, ¡mejor si quedan bonitos!


Cuando ya tengamos todos los panellets preparados, basta con dorarlos un poco en el horno. Podéis pintarlos con un poco de huevo, pero es totalmente opcional. Dependerá mucho del horno, pero aproximadamente unos 10 minutos a 180 grados será suficiente. Que queden doraditos sin tostar demasiado, ¿vale?

¿Y si no os gustan los piñones o queréis hacer alguna variedad diferente? ¡Pues también muy fácil! Los piñones se pueden sustituir por ejemplo por almendra picada. Personalmente lo que hago es hacer otra forma, en vez de en forma de bola los hago alargados. Mira, porque si, porque los he visto siempre así, los de almendra. También podemos hacer la variedad de coco (mi preferida) añadiendo coco rallado a la mezcla de mazapán, antes de hacer la forma. Y los de coco los hago con forma de seta invertida. ¿Qué más? Pues también podéis mezclar la masa con un poco de café, con chocolate, con cáscara de limón, añadir un trocito de membrillo en el centro de la masa … ¡Que vuele vuestra imaginación!

En nuestro caso hicimos 12 panellets, 10 de piñones y 2 de chocolate porque uno de mis cocineros traviesos comió más piñones de los que puso a los panellets y no tuvimos suficientes… 😀

Os animo a hacer la receta este fin de semana y así los tendréis a punto para el martes por la noche (31). Y si no, pues los hacéis para un día cualquiera y os dáis este premio de postre. ¡Ya sabéis que cada día puede ser un día especial!

¡Que paséis una feliz Castañada! (Y Halloween, va …). ?

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